Soja en Argentina: Pese a la Baja de Retenciones, las Ventas No Despegan y el Campo Retiene Stock

El mercado de la soja en Argentina atraviesa un momento de incertidumbre. A pesar de la reducción de retenciones implementada por el Gobierno, los productores han optado por retener sus granos y las ventas no han repuntado como se esperaba. Con precios que no terminan de convencer, costos de producción elevados y una cosecha marcada por condiciones climáticas adversas, la comercialización de la oleaginosa sigue siendo un desafío para el sector agroindustrial argentino.

Las retenciones bajaron, pero el productor no vende

El Gobierno argentino anunció la reducción de las retenciones a la soja del 33% al 26%, y para sus derivados como el aceite y la harina, del 31% al 24,5%. Esta medida, vigente hasta el 30 de junio de 2025, buscaba incentivar la comercialización del grano y generar mayor liquidez en el mercado de exportación.

Sin embargo, hasta el momento, el impacto en las ventas ha sido menor al esperado. Según datos del sector agroexportador, apenas se ha comercializado el 2% de la nueva cosecha con precio fijado, muy por debajo del 7% que suele registrarse en esta misma época del año. Además, los productores todavía retienen 12 millones de toneladas de soja de la cosecha anterior, mientras que otras 4 millones de toneladas han sido entregadas sin precio establecido.

Factores que explican la retención de stock

A pesar de la baja en retenciones, los productores han decidido postergar sus ventas. ¿Por qué? Varios factores explican esta estrategia de espera:

  • Precios poco atractivos: La cotización actual ronda los 300 dólares por tonelada, un valor que muchos consideran insuficiente para cubrir los crecientes costos de producción y obtener márgenes de rentabilidad razonables.
  • Expectativa de mejores condiciones: En un contexto de volatilidad económica, los productores apuestan a una futura mejora en los precios internacionales o a una posible devaluación que haga más rentable vender más adelante.
  • Costos de insumos en alza: El aumento en los costos de fertilizantes, agroquímicos y combustible ha generado una mayor presión sobre la rentabilidad de la producción agropecuaria.
  • Estrategia financiera: Retener el grano en silos es una forma de resguardo de valor frente a la inflación y la inestabilidad del tipo de cambio.

El impacto del clima en la cosecha de soja 2025

El clima ha sido otro factor determinante en la actual campaña de soja. Las altas temperaturas y la falta de lluvias en zonas clave del núcleo sojero argentino han afectado el desarrollo del cultivo y generado una baja en las proyecciones de cosecha. La Bolsa de Cereales de Buenos Aires ajustó su estimación de producción de soja a 49,6 millones de toneladas, un millón menos de lo previsto inicialmente.

Esta caída en la producción genera incertidumbre sobre la oferta disponible en los próximos meses y podría influir en la estrategia de comercialización de los productores.

El rol del sector agroexportador y las perspectivas para 2025

La industria agroexportadora sigue de cerca el comportamiento del mercado de la soja. La menor comercialización del grano impacta directamente en la disponibilidad de dólares para la economía argentina, ya que la soja es uno de los principales generadores de divisas del país.

Para los próximos meses, analistas del sector esperan que, a medida que avance la cosecha, la oferta en el mercado pueda aumentar gradualmente. No obstante, factores como la evolución del precio internacional, la estabilidad económica y las decisiones del Gobierno respecto a políticas impositivas seguirán influyendo en la estrategia de venta de los productores.

Soja en Argentina: Pese a la Baja de Retenciones, las Ventas No Despegan y el Campo Retiene Stock

En esta nota

Menú principal