Alerta en el agro: la oruga medidora pone en jaque la soja Bt en Argentina

En las últimas campañas agrícolas, productores y especialistas han notado un aumento preocupante en la presencia de la oruga medidora (Rachiplusia nu) en cultivos de soja Bt en Argentina. Esta plaga, que históricamente fue controlada con biotecnología y el uso de insecticidas, parece estar desarrollando resistencia genética, según estudios recientes del INTA y otras instituciones de referencia, lo que ha generado grandes desafíos en su manejo.

Un problema en crecimiento

La soja Bt fue diseñada para resistir ataques de insectos gracias a la producción de proteínas tóxicas para determinadas plagas. Sin embargo, en los últimos años, se ha reportado una disminución en la eficacia de esta tecnología frente a la oruga medidora. Investigaciones han demostrado que las poblaciones de esta plaga han incrementado su tolerancia, generando pérdidas significativas en los lotes afectados y afectando la rentabilidad agrícola.

Uno de los puntos más preocupantes es la rápida adaptación de esta plaga. En algunas zonas productivas clave, como el núcleo sojero de Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires, se han registrado niveles de infestación que superan los umbrales de daño económico, obligando a los productores a realizar aplicaciones de insecticidas más frecuentes y con mayor diversidad de activos.

Causas y factores que favorecen su expansión

El incremento en la presencia de la oruga medidora en cultivos de soja Bt puede deberse a varios factores:

  • Selección natural y resistencia genética: Estudios han demostrado que el uso repetitivo de la misma tecnología Bt ha llevado a la selección de individuos resistentes, reduciendo la efectividad del control biotecnológico.
  • Uso inadecuado de insecticidas: Investigaciones de Aapresid sugieren que la aplicación errónea de insecticidas, tanto en dosis como en momento de aplicación, ha facilitado la supervivencia de larvas más resistentes.
  • Cambio en las dinámicas de plagas: La disminución de otras especies competidoras ha favorecido el predominio de la oruga medidora en ciertos ecosistemas productivos.
  • Condiciones climáticas: Inviernos más suaves y veranos prolongados han permitido una mayor supervivencia y multiplicación de la plaga en ciclos sucesivos.

Impacto en la producción de soja

La oruga medidora se alimenta de las hojas de la soja, reduciendo la capacidad fotosintética de las plantas y, en casos severos, afectando directamente la formación de vainas y granos. En lotes con altas poblaciones de la plaga, las pérdidas pueden oscilar entre un 10% y un 30%, impactando directamente en la rentabilidad de los productores.

Además del impacto directo en la producción, la presencia de esta plaga ha llevado a un aumento en los costos de producción. Los productores han debido incrementar la frecuencia y cantidad de aplicaciones de insecticidas, lo que no solo implica un mayor gasto, sino también un posible impacto ambiental y riesgos de residuos en los granos. Las regulaciones del SENASA sobre residuos de agroquímicos están siendo cada vez más estrictas, lo que obliga a los productores a optimizar sus estrategias de manejo para cumplir con los estándares internacionales de exportación.

Estrategias para un manejo integrado

Frente a este panorama, los especialistas recomiendan implementar un enfoque de Manejo Integrado de Plagas (MIP) para minimizar el impacto de la oruga medidora y reducir la dependencia de un solo método de control. Algunas estrategias clave incluyen:

  • Monitoreo constante: La observación temprana de la plaga es clave para tomar decisiones de manejo oportunas y evitar que las poblaciones crezcan a niveles críticos. Se recomienda el uso de trampas de luz y feromonas para una detección temprana.
  • Rotación de insecticidas: Utilizar diferentes principios activos en cada campaña para evitar la selección de individuos resistentes, alternando grupos químicos según recomendaciones del IRAC.
  • Refugios de soja no Bt: Permitir la supervivencia de poblaciones de insectos susceptibles a la tecnología Bt, evitando la propagación de genes resistentes.
  • Control biológico: Se está investigando el uso de enemigos naturales de la oruga medidora, como parasitoides y hongos entomopatógenos, que podrían ayudar a regular sus poblaciones de manera natural. Empresas de biotecnología están desarrollando bioinsecticidas basados en Bacillus thuringiensis específicos para esta plaga.
  • Prácticas culturales: La rotación de cultivos con gramíneas, la eliminación de rastrojos y la siembra en fechas óptimas pueden reducir la presión de la plaga en la siguiente campaña.

Un desafío que requiere soluciones urgentes

El avance de la oruga medidora en la soja Bt es un recordatorio de la importancia de la gestión integrada y la innovación en el manejo de plagas. El agro argentino debe adaptarse a estos nuevos desafíos con estrategias sostenibles que permitan proteger la producción sin comprometer la rentabilidad ni el medioambiente.

A medida que los científicos y técnicos trabajan en nuevas soluciones, es fundamental que los productores estén informados y adopten prácticas que contribuyan a la sostenibilidad del sistema productivo. La cooperación entre el sector privado, académico y estatal será clave para enfrentar esta amenaza y garantizar la seguridad alimentaria y la competitividad de la soja argentina en los mercados internacionales.

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